2022
Como si el cambio de año nos fuera a traer algo mejor, como un chiste malo: un nuevo comienzo, un contador a cero "día 1 de 365"y una lista de propósitos a medio camino entre Mr.Wonderful y la desesperación por encauzar un río bravo.
Claro que me voy a poner metas. Y voy apuntar hasta la jodida luna si hace falta, pero no necesito empezar en enero, todo el mes de diciembre ha sido mi comienzo de año, mi casi alta en el psicólogo, mi retirada progresiva de medicación, mi comienzo intentando estar sana y activa a poder ser pegando ostias como panes en el Hapkido...
Pero vuelve
A la historia del lobo bueno y el lobo malo de los que eres responsable de elegir y alimentar, le faltan dos:
- El peor, el miedo a volver a pasar por el mismo puto infierno; el tropezar y temer no levantarte, volver a tener un año completamente en blanco con el único sentimiento de un dolor y vacíos infinitos.
- Pero también el cuarto, uno lleno de una mala follada y rabia, de energía, de arrancarte la cabeza de una ostia como el del miedo se atreva asomar los hocicos, porque el zarpazo se lo lleva...Las ganas de vivir y no dejar gilipollas varios con cabeza; el que me empuja a ser yo, a que un amigo me llame la Pasionaria, otro Pili the killer, y tener el enorme honor de que confíen plenamente en mis consejos. Por ese. Gracias a ese, dormido, hibernando, de siesta o de rave, pero de vuelta...Todo lo que haga será poco.
No hay comentarios:
Publicar un comentario