Por sacarme las tripas y limpiarlas de ceniza.
Por arrancarme la sonrisa de la cara, y devolvérmela más grande, más clara, más libre.
Por ponerme la pistola en la cabeza, y no soltarme hasta reventar medio mundo.
Por desempolvarme ambiciones, pasadas presentes y futuras.
Por romper cada uno de mis huesos, eran frágiles, y se habían curado mal: Era terapia de choque o barbarie.
Por hacer que quiera buscarte por mil vidas.
Por haberme encontrado entre tus mil y una.
Un te quiero se me queda corto, y unas gracias suenan a sucedáneo de sinceridad.
-.Just take my hands.-
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