lunes, 30 de junio de 2014

Efervescente

Me explotas bajo el pecho, justo por donde acaba el esternón; y te dedicas a recorrer por oleadas mi cuerpo.

Erizándome la piel.
Haciendo que tiemblen mis piernas.

Eres el escalofrío ácido que se deshace en mi nuca.
Las ganas que llegan cuando menos me lo espero, sin llamar, sin avisar, y se quedan de okupas en el jardín.
Las manos que me arrastran lejos de días grises, sin necesidad de indicarme el camino....Solo se que baja por tu cuello, derrapa por tu vientre y acaba por encontrar la salida tras el ruido de una cremallera...

Y tu sin saberlo