Están las personas a las que quieres follarte de la manera mas dura y sucia que puedas imaginar. Personas a las que quieres arrancar la piel a tiras para lamer sus heridas, y hacer que se corran solo de pensar en sangrar un poco mas. Personas a las que gastar a polvos.
Y luego están las que te dan abrazos tan sumamente cálidos, que derriten hasta el frío hielo siberiano, tanto que tienen la culpa del calentamiento global, el 11S y la muerte de Kennedy todo junto, o por lo menos te hacen sentir algo de igual magnitud, cuando solo quieres acurrucarte a su lado y quedarte dormida como un cachorrito mientras te acaricia la cabeza, o al ritmo de unas cuerdas...
Éstas últimas, son peligrosas, pueden darte donde duele, son difíciles de encontrar, e irremplazables; al contrario que las del primer tipo, también escasean, pero no llegan al nivel de "al borde de la extinción" de las segundas.
El problema llega con el mestizaje, y con él descubres, sin darte cuenta, la causa y razón por la que estás hasta el fondo en la secta que adora su piel de verano, o idolatra la luz de esa sonrisa, que llega a eclipsar a unos ojos que parecen decir "Desayuname a diario"...
Me he vuelto una kamikaze sentimental, esperando tras inmolarme, un paraíso donde esas manos no paren de recorrer mi cuerpo.